Remueve el maquillaje de forma rápida y eficiente

remueve el maquillaje

Remueve el maquillaje de forma rápida y eficiente. Cuando se trata de maquillaje nadie cuenta ni el tiempo ni la dedicación invertidos en perfeccionar nuestro look. Pero, ¿y a la hora de removerlo todo? La hora de desmaquillarnos es probablemente el paso más odiado y tedioso de toda rutina de belleza. Ir a la cama con el maquillaje aún puesto sólo significa poca oxigenación para la piel, poros obstruidos, acné e inflamación al rededor de los ojos. Con los siguientes pasos podrás remover el maquillaje de todo un día de manera rápida y completa, sin dañar ni tu piel ni tu horario de descanso.

No cedas al cansancio
Una simple toallita limpiadora no es la solución, y el suplir pasos de esta rutina por una sola pasada de algodón con aceite de oliva tampoco hará milagros. Invierte al menos 10 minutos para remover todo tu maquillaje pacientemente con los productos necesarios, ¡verás que al final esos pocos minutos pasarán volando!

¿Qué productos usar?
Si se trata de un rímel a prueba de agua elige un desmaquillante de ojos a base de aceite. Si llevas rímel normal, puedes removerlo junto con la primera capa de maquillaje del rostro con un poco de agua miscelar en una almohadilla de algodón. Remueve el maquillaje de manera más profunda con una loción o crema desmaquillante hasta comprobar que no queden rastros de maquillaje.

Labios y ojos
Para impedir que tu lipstick manche el resto de tu rostro, comienza por removerlo antes del resto del maquillaje. Para los ojos, primero humedece almohadillas de algodón con tu removedor preferido y déjalas sobre los ojos por al menos 2 minutos, así permitirás que el removedor penetre y actúe sobre el maquillaje. Al pasar un par de minutos desliza las almohadillas suavemente hacia abajo y verás cómo rímel, sombras y delineador desaparecerán sin frotar ni lastimar la piel.

Para el rostro…
Una vez que hayas removido tu lipstick y rímel, limpia tu rostro con un poco de agua miscelar. Esto no sólo eliminará la capa más gruesa de maquillaje, también limpiará las impurezas del día entero, impidiendo que se expandan a toda la piel y queden atrapadas dentro de tus poros. Después, limpia tu rostro por segunda vez con una crema o loción desmaquillante, esto ayudará a remover las partículas de maquillaje más obstinadas.

Refréscate
Para terminar, lava tu rostro con un ligero jabón o espuma facial. Esto ayudará a eliminar la textura grasosa o aceitosa que los removedores pueden dejar sobre tu piel.

Lista para dormir
Al acabar tu limpieza facial, aplica los tratamientos y cuidados personales que uses para tu piel. Puedes optar por un toner, un serum o simplemente una crema nocturna hidratante. Recuerda que no todos tenemos el mismo tipo de piel y algunos productos pueden tener diferentes reacciones sobre nuestra piel.

No pienses más en lo tedioso que resulta remover el maquillaje, sólo piensa en los beneficios que brinda a tu piel y lo radiante que lucirás por la mañana. Vale la pena ¿no?