La contaminación, un problema también para nuestra piel

Las consecuencias de la contaminación para la salud no son ninguna tontería. Por nombrar algunas, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

La contaminación no solo afecta a nuestra salud, también tiene consecuencias nefastas para nuestra piel. Los poros se taponan y al tener menos oxígeno, la piel se vuelve menos elástica, se deshidrata rápidamente, pierde luminosidad y puede sufrir irritaciones, alergias y a la larga envejecimiento prematuro. Te desvelamos las claves para proteger tu piel de los malos humos.

Resulta bastante evidente afirmar que la piel se ensucia con mucha más facilidad cuando vives en una gran ciudad que cuando estás en el campo o en la playa. Y si crees que exagero, prueba un día a hacerte la prueba del algodón por la noche después de haber pasado el día en ambos lugares. Verás cómo ese algodón está mucho más sucio cuando te mueves por una gran ciudad que por uno más rural.

Toda esa suciedad que no apreciamos a simple vista, se introduce en nuestros poros, no dejando que éstos respiren correctamente. A consecuencia de ese taponamiento, nuestra piel pierde su elasticidad y se deshidrata con mayor facilidad. Nuestro rostro se verá más apagado. Y no sólo eso, la contaminación conlleva a su vez un índice elevado de radicales libres, que son los principales causantes del envejecimiento prematuro de nuestra piel. También tiene otros efectos como la inflamación de nuestro rostro, dejándolo más vulnerable frente a las agresiones externas.

Según diversos estudios, se ha demostrado que aquellas personas que viven en ciudades con altos niveles de contaminación, envejecerán un 10% más rápido que quienes viven en zonas rurales.

A continuación te daremos unos consejos para que aprendas a proteger tu piel de los daños de la contaminación.

El primer paso para que la limpieza facial sea efectiva es conocer nuestra piel. Los productos deben adaptarse a las características de nuestra piel, ya sea de piel seca, grasa o mixta, y también de si el ambiente en el que nos encontramos es seco o húmedo. Es importante utilizar productos de calidad y que favorezcan la hidratación.

Comenzaremos la limpieza facial eliminando las impurezas de la piel con un desmaquillante. Si llevamos maquillaje o no no importa, la leche limpiadora nos servirá para eliminar las impurezas diarias de la contaminación y la exposición de la cara. A mi me gusta ademas lavar la cara como segundo paso con un gel que no reseque (Cetaphil Daily Facial Cleanser es mi favorito) pero que remueva cualquier resto de suciedad. Utilizar un cepillo facial de una a dos veces a la semana ayuda a limpiar a profundidad y exfoliar la piel.

Después es bueno aplicar un tónico facial, necesario para que el pH de la piel quede equilibrado, yo utilizo Agua Micelar que hoy en día puedes conseguir en cualquier farmacia, limpian, tonifican e hidratan…A quien no le gusta un producto multitasking!!

Por último siempre termina con una buena crema hidratante, preferiblemente alguna que ademas de hidratar contenga antioxidantes como vitamina C o Extracto de Te Verde ya que te ayudaran a proteger la piel y evitar el daño a futuro.