El lipstick rojo perfecto

Ha llegado el invierno y con él la mejor excusa para lucir los tonos más atrevidos de maquillaje, ¿y qué mejor aliado para estos tiempos que el glamouroso labial rojo?

Un clásico desde los años 50’s gracias a divas famosas como Marilyn Monroe o Rita Hayworth, el rojo ha demostrado tener el poder de realzar nuestras mejores facciones y dar un aspecto completamente diferente a quien lo elige como arma de seducción. El tono perfecto de rojo puede fácilmente transformar un look casual y sencillo en uno elegante y festivo.

¿Cómo escoger el mejor rojo para mi tono de piel?
Escoger un lipstick rojo no es tan fácil como parece. Primero se debe determinar el color de la piel: clara, apiñonada, oliva, o morena. Es importante también determinar si la piel tiene un tono cálido o frío. Esto puede definirse fácilmente con un poco de ayuda de algunas alhajas: los tonos cálidos tienden a verse mejor con joyería dorada, mientras que los fríos se complementan mejor con la joyería plateada. Los tonos de piel cálidos tienen una base amarilla, por lo que los tonos naranja son los más indicados para iluminar el rostro. Los tonos fríos tienden a tener una base que va del azul al morado, por lo cual son más favorecedores los labiales que se encuentran dentro de esta gama.

Una vez definida la tonalidad de la piel podemos elegir el labial que mejor se adapte a nosotros. Si tu piel es de tonalidad cálida, no temas dar rienda suelta a los colores con base naranja, incluso mandarina, pues darán mucha luz a tu rostro y resaltarán tus mejores facciones de manera armoniosa. Para aquellas con tez de tonos fríos el carmesí, el vino y el fuchsia son la mejor opción.

Una vez escogido el color se debe escoger también el acabado que mejor vaya con la ocasión. Se puede optar por un labial satinado, mate, glossy o cremoso. ¡Se puede jugar también con varios acabados, lo cual resulta divertido a la hora de maquillarse!

¿Cómo hacer que el color no se desvanezca?
Para lucir unos labios rojos que nunca carezcan de color es necesario comenzar desde el cuidado anterior al maquillaje. Primero, es recomendable exfoliar delicadamente los labios, ya sea con el exfoliante de tu marca preferida o con una mezcla de azúcar y aceite de oliva. Si se exfolia, es necesario usar después un bálsamo o cacao para mantener los labios bien hidratados y evitar resequedad. Una vez que estén bien hidratados, se debe definir los labios con un delineador del mismo color del labial, empezando por los bordes y rellenándolos bien. Después, se aplica el labial sobre el delineador hasta obtener la intensidad deseada, se presiona con un pañuelo removiendo el exceso, y se aplica labial por segunda vez. Esto evitará que el color se desvanezca y pierda intensidad.

Cuando hayas logrado el efecto deseado puedes crear un acabado más limpio y definido agregando un poco de corrector por los bordes de los labios, lo cual hará resaltar más tu look, convirtiéndolo en un verdadero protagonista en las fiestas navideñas.