Cuida de tu piel bajo la ducha

piel bajo la ducha

La ducha es uno de los momentos más relajantes que podemos regalarnos, ¿y qué mejor que cuidar de nuestra piel al mismo tiempo? No importa en qué estación del año te encuentres o si estás en casa o de viaje, cuidar de tu piel bajo la ducha es un ritual para consentirte en todos los sentidos. ¡Así que enciende unas velas, selecciona tu playlist favorita y sigue estos tips!

Cepillado en seco
Comienza a relajarte cepillando tu piel en seco antes de entrar a la ducha. Esto sirve como una forma de exfoliación, librando a tu piel de células muertas y estimulando el flujo sanguíneo y el sistema linfático. Cepilla tus piernas y brazos en dirección al corazón y no demasiado fuerte para no lastimar la piel. Puedes elegir un cepillo con o sin mango para sujetarlo, sólo procura que tenga cerdas duras para exfoliar eficientemente.

Baño de burbujas
Si tu elección es un divertido baño de burbujas en la tina, disuelve un poco de sales relajantes o esencias aromáticas. Todo esto ayudará a abrir tus poros y remover las toxinas del cuerpo, ¡sin contar lo divertidas que son las burbujas!

Hora de exfoliar
Podríamos pasar días hablando sobre exfoliantes, sabemos lo mucho que nos gustan. Puedes elegir entre tus marcas favoritas, o crear el tuyo en casa. Piensa en tu piel como si estuvieras puliendo mármol: haz repetidos movimientos circulares con delicadeza, no querrás irritar tu piel.

Elige tu esponja favorita
Colorida, suave, exfoliante, de tela o en guantes. Tú decides la aspereza que tu piel puede soportar, sólo elige tu gel de baño favorito y trata de dar un ligero masaje usando la esponja. Procura que este paso sea después de haberte exfoliado, así removerás las impurezas de las que tu piel se haya liberado.

Y hablando de masajes…
Puedes realizar masajes concentrándote en áreas específicas como los muslos o el abdomen con instrumentos que generalmente encuentras en tiendas terapéuticas. Esto ayudará a la eliminación de estrías, celulitis y tensión muscular.

Cuida también de tus pies
Por toda el agua corriendo por la ducha o por sólo estar sumergida bajo el agua en la tina, será mucho más fácil atender a los cuidados que tus pies requieren. Procura tener siempre un implemento que incluya una piedra pómez, hoy en día existen muchos diseños que incluyen una piedra pómez de un lado y una lija o lima del otro. Con esto, frota suavemente la planta de tus pies y tus talones, ¡verás lo suaves que quedarán!

Cuando hayas terminado, estarás lista para aplicar una crema súper hidratante de pies a cabeza, no olvides que una buena hidratación es la clave para una piel suave y radiante.


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