Tips para una noche de spa en casa

spa at home

No hay nada más relajante que una sencilla tarde de spa en casa. De vez en cuando es necesario consentirnos con un pequeño ritual para el cuidado de la piel. Sí, eso incluye nuestra serie favorita en Netflix, muchas velas aromáticas y un té bien caliente. No siempre tenemos tiempo de ir al spa por un largo tratamiento, pero estos pasos consentirán y cuidarán tu piel muy similarmente, con el plus de hacerlo todo en la comodidad de tu casa.

Rostro

  • Comienza removiendo el maquillaje y las impurezas del día que se asientan en tu rostro usando una crema o aceite removedor.
  • Limpia tu rostro por segunda vez con una crema o espuma limpiadora. En este paso puedes incluir una esponja para el rostro o incluso algún cepillo electrónico como el Clarisonic.
  • Después de lavar tu rostro aplica un toner para balancear el pH de tu piel.
  • Exfolia tu rostro delicadamente con un exfoliante ligero que puedas mezclar con agua.
  • Abre tus poros con para aprovechar lo mejor del tratamiento. Puedes hacerlo por medio de un vaporizador o simplemente poniendo un poco de agua caliente en un recipiente y colocando tu rostro sobre él.
  • Puedes aplicar una mascarilla mientras te sumerges en la tina para enjuagarla después de unos minutos. Elige tu favorita: hidratante, suavizante, anti-edad, pulidora, etc.
  • Al remover la mascarilla, cubre tu rostro con un serum y continúa con tu crema hidratante diaria.
  • Incluye también cualquier tratamiento que estés utilizando (Vitamina C, anti-edad, anti-acné, retinol), o simplemente aplica algún aceite nocturno como los de Kiehl’s o Estée Lauder o Schatz & Cattani Spa. ¡No olvides extenderlo hasta el cuello!
  • Para terminar como toda una profesional, realiza un ligero masaje sobre tu rostro ya sea con tus dedos o algún estimulador eléctrico con luz LED. Esto estimulará el flujo sanguíneo, revitalizando tu piel y evitando arrugas.

Cuerpo

  • Mientras pintas tus uñas o esperas a lavar tu mascarilla, cuida de tus pies con un baño especial. En un recipiente coloca un poco de agua (suficiente para cubrir tus pies), aceite de coco, vinagre de manzana y unas gotas de jugo de limón. Espera unos minutos y enjuaga. Tus pies quedarán más suaves e hidratados que nunca.
  • Mientras esperas que el agua llene la tina, exfolia tus brazos y piernas cepillándolos en seco, con movimientos circulares y hacia el corazón.
  • Haz de tu baño en tina un spa añadiendo sales relajantes y un baño de burbujas con aromas tranquilizantes como la lavanda.
  • Ningún tratamiento estaría completo sin un buen exfoliante. Utiliza tu preferido para suavizar las partes más ásperas de tu cuerpo como codos, rodillas y talones.
  • Al salir de la ducha o de la tina, humecta tu cuerpo con una crema hidratante y agrega unas gotas de aceite de almendra o coco para que tu piel absorba todos los nutrientes durante la noche.

Después de esta rutina, no queda más que ponerte el pijama, apagar las velas, ¡y a dormir!


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