6 Tips para después de ejercitarte

6 Tips para después de ejercitarte

Hacer del deporte una rutina diaria es un hábito excelente. No olvidemos la razón principal por la cual hacemos ejercicio: nuestra salud. Sin embargo, muchos de los hábitos que siguen a nuestra rutina no van muy de acuerdo con este ideal de bienestar.

Muchos piensan que el llegar a la meta es sinónimo de “parar en seco y salir del gimnasio” ¡Malísima idea! El saltarte el estiramiento y enfriamiento puede perjudicar tus músculos y articulaciones, causando dolor y dificultando tu próxima sesión. No desperdicies el entrenamiento y aprovéchalo para estirar tus músculos y adquirir cada vez más flexibilidad con menos fatiga.

Es muy probable que tengas tu agenda llena y tengas que salir corriendo del gimnasio, pero no olvides pasar a los vestidores un par de minutos y cambiarte de ropa. El mantener tu ropa de deporte sucia sobre la piel permite que las bacterias del sudor estén más tiempo en contacto con la piel, causando irritación, mal olor e infecciones. Aparta un par de minutos para darte una ducha rápida (con agua fría es más conveniente) o al menos cambiar tu ropa por algo más fresco y limpio.

Al acabar es obvio que te encuentres sudando y que el poco maquillaje que llevabas se haya desvanecido, pero debes evitar tocarte la cara con las manos sucias (¡no queremos acné!). Si no tienes tiempo para darte una ducha, es preferible lavarte la cara rápidamente ya sea con agua y jabón o incluso con toallitas para bebé. Y no olvides una crema humectante.

Sí, ir al gimnasio es un mérito, pero no te recompenses comiendo excesivamente. El ejercicio no es una excusa para ese pastel de chocolate que tanto  queremos, o para ese pedazo de pizza que las amigas nos ofrecieron al acabar nuestra sesión. Es preferible comer alimentos ricos en proteínas y carbohidratos (sí, carbohidratos), pues debes recuperarte saludablemente y reconstruir músculo pero no grasa. Algunos de estos alimentos son la mantequilla de maní, un omelette de huevo, queso, un poco de yogurt griego o un jugo de frutas.

Es probable que por todo el esfuerzo sientas el estómago cerrado, ¡pero no dejes de hidratarte! Para recuperar los electrolitos que has perdido, no optes por las bebidas deportivas que sólo causarán picos en tu azúcar. Mejor lleva tu propia botella con agua y agrégale un poco de limón o una pizca de sal.

Seguir estos consejos te tomará no más de 15 minutos y complementarán tu rutina de ejercicio a la perfección. Al haber terminado te faltará sólo el último paso: ¡planear tu siguiente sesión y no parar!